lunes, 19 de noviembre de 2012

El juicio por violación contra el teniente Trujillo

EL JUICIO POR VIOLACIÓN CONTRA EL TENIENTE TRUJILLO 
Año 1920: El principio de la impunidad en nuestro país 
Trujillo, quien se había desempeñado en el oficio de guarda campestre, ingresó en el ejército dominicano el 18 de diciembre de 1918. Fue ascendido rápidamente a segundo teniente, prestando juramento el 11 de enero de 1919. Trujillo se convirtió en el teniente número quince de los dieciséis que existían entonces en la Guardia Nacional. Ingresó en el ejército con el propósito de realizar una carrera militar y ascender. Fue recogida una frase que pronunció antes de ingresar a las filas del ejército: “Voy a entrar en el ejército y no me detendré hasta ser su jefe”. Ascendió rápidamente en la escala jerárquica de la Guardia Nacional, atropellando, en El Seibo, a sus compatriotas que se levantaban contra la intervención.
En 1920 se inicia un juicio contra Trujillo por una Comisión Militar reunida en San Pedro de Macorís el 23 de enero, presidida por el Teniente coronel James McE.Huey por los cargos de asalto con la intención de cometer rapto en perjuicio de la joven Isabel Guzman, nativa de San José de Los Llanos en San Pedro de Macorís, y por conducta escandalosa tendente a destruir las buenas costumbres.El sometimiento inicial de Trujillo lo realiza el Alcalde de San José de Los Llanos Georgilio Mella Frías,alias "Guillo", sometiéndolo a la instancia del gobernador de San Pedro de Macorís, Rafael Sánchez González, quien retrasó el sometimiento por cierto tiempo. Trujillo fue sometido a la acción de la justicia militar por el Capitán Omar T. Pheiffer de la marina estadounidense, previa investigación, quien llegó a calificar a Trujillo en sus memorias como “un ladrón”, acusándolo de “estafar a los campesinos dominicanos”.
La causa contra el teniente Rafael L. Trujillo Molina se inició en 23 de enero de 1920 y se prolongó hasta el 4 de marzo de 1920, y llegaron a presentarse 15 testigos de descargo -incluyendo seis de la Guardia Nacional, entre los cuales se hallaban los señores: sargento Manuel de Jesús Checo, teniente Leovigildo Alcántara (a) Alcantarita, y el señor Miguel Ángel Paulino, quien integrado luego a la Policía Nacional Dominicana, y más tarde al ejército trujillista, llegó a ser el jefe de la banda terrorista conocida como “La 42″, y quien durante la ocupación fue un reconocido espía al servicio del cuerpo de Infantería de Marina de Estados Unidos, vinculado al boricua Mariano Rocafort y a Trujillo, y fue además, un reconocido proxeneta. Posteriormente fue vinculado al espionaje alemán, y se le llegó a considerar un agente de la inteligencia Nazi.
Los testigos a cargo fueron: el capitán O. T. Pfeiffer (U.S. Marine Corps), José Núñez, Rafael Durán, los hermanos Carlitos y Esteban Alduey, Gerónimo Valdez, José Caba Sánchez, Francisco Mercedes, Juana Guzmán e Isabel Guzmán, la agraviada.
Isabel Guzmán era hija natural de José Núñez. La niña y sus padres decidieron refugiarse en la casa de su hermana Fermina Guzmán , a su vez esposa del guerrillero Olivorio Carela, lugar en donde se hallaba la noche de su captura por la Guardia Nacional. Un día de julio de 1919 Trujillo penetró en la casa de Fermina Guzmán buscando a su esposo, el guerrillero mencionado. Captura y amarra al padre de Isabel, llevándose consigo a las mujeres: a Isabel, a su hermana Fermina, y a su madre, con otros detenidos fueron encerrados en la iglesia de la comunidad de San José de los Llanos; engañada por Trujillo la hizo subir al campanario del templo católico, estuprándola en la torre del mismo, sin respetar el sagrado recinto.En horas de la tarde del día de la violación la niña, los testigos de cargo la vieron descender las escaleras ensangrentada, y luego, durante la noche, entre la 8:00 ó 9:00 P.M., Trujillo la obligó a sostener relaciones con él en plena calle, obligándola luego a dormir a su lado en una choza de Los Llanos, bajo la amenaza de que sino lo satisfacía mataría a sus familiares detenidos. En sus declaraciones Isabel dijo: “me trató como a una perra”, “me cogió como a una vaca”, etc…Los jueces militares norteamericanos, por cierto ,amigos de Trujillo, lo descargaron, siendo realmente culpable.
En 1921 ingresó en una Academia Militar fundada por el Ejército de Ocupación en Haina y el 22 de diciembre de ese mismo año fue designado para ocupar la jefatura de la Guarnición de San Pedro de Macorís. Fue trasladado al Cibao en 1922 y, mientras se encontraba en San Francisco de Macorís fue ascendido a capitán sin pasar por el grado de primer teniente, algo irregular en el escalafón militar, pero explicable debido a los "servicios" prestados por Rafael Leónidas al ocupante estadounidense. Este ascenso fue acompañado por la reorganización de la Guardia Nacional, que se convirtió en la Policía Nacional Dominicana, en la que ocupó muy poco tiempo después el mando de la 10ª Compañía. También ahí fue elogiado por sus servicios y en los meses de mayo y agosto de 1923, antes de su nombramiento como inspector del primer distrito militar, participó como estudiante en la Escuela de Oficiales del Departamento del Norte. 
 



La anterior copia del documento en español fue tomada del libro de Bernardo Vega titulado Trujillo: Ante una corte marcial por violación y extorsión en 1920; Fundación Cultural Dominicana, 1995, pág. 71. 

Lo siguiente es una copia de un texto militar publicado en 1938. Esta página tiene que ver con la corte marcial contra Trujillo y señala que el abogado defensor sustentó la defensa de Trujillo en dos puntos: 1) simplemente que el acusado (Trujillo) negaba haberla violado y 2) que como la víctima alegaba que fue violada tres veces, eso significa 'consentimiento', dos razones tan risibles como absurdas. El autor R. Millett indica que a pesar de las pruebas abrumadoras, el acusado fue exculpado de todos los cargos. Señala, además, que poco después lo ascendieron y continuaron confiriéndole ascensos. El autor considera que probablemente lo exoneraron para evitar una publicidad negativa de la Guardia, creada por los Marines, y segundo, porque había una escasez de oficiales en la Guardia por lo que no querían ponerle fin a la carrera de Trujillo.

Nosotros creemos, sin embargo, que talvez el autor del libro no estaba enterado de que la la comisión militar estaba compuesta, en su mayoría, por varios secuaces americanos de Trujillo, tal como otros autores lo han señalado con nombres y apellidos, y que esto, probablemente más que las otras razones, determinó su absolución.




A continuación podemos ver como la prensa informó sobre esta investigación en 1973.

Noten que además del serio cargo de violación sexual, Trujillo también fue procesado por detener a un ciudadano, José Nuñez, y a su hija y de haberles cobrado $150 dólares para que los soltara. Un tercer cargo de haber hecho lo mismo con Carlitos y Esteban Alduey, es decir, secuestrarlos para luego cobrarles otros $150 dólares para quedar en libertad. En ambos casos, las víctimas estuvieron secuestradas en la casa del cómplice de Trujillo, Pantaleón Mieses.


Archivos revelan corte marcial contra Trujillo
The Virgin Islands Daily News
20 de enero, 1973, págs. 5 y 14

Pueden leer sobre esta corte marcial en contra del patriota Trujillo en la revista
Ahora No. 492 de fecha 16 de abril, 1973.
 

 


Además, puede leer un artículo completo sobre los actos de extorsión y abuso de poder del teniente Trujillo durante la primera ocupación en el siguiente link, revista Ahora, No. 518 (pags. 13-16):

https://www.scribd.com/document/167760541/Revista-Ahora-0518


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LA CORTE MARCIAL CONTRA TRUJILLO POR VIOLACIÓN Y EXTORSIÓN

 

Los dominicanos que habían sido ascendidos a oficiales eran a veces gran parte del problema. Un ejemplo palpable de esto fue el segundo teniente Rafael Leonidas Trujillo. A él lo alistaron el 11 de enero de 1919 y, después de un mínimo entrenamiento, lo pusieron a cargo de las patrullas rurales en una de las zonas más conflictivas. Sus acciones en uno de sus patrullajes resultaron en una corte marcial acusado de violación sexual múltiple y extorsión. La evidencia parecía superabundante y la única defensa que presentaron fueron simplemente su propio rechazo de los cargos y el increíble argumento de su abogado militar de que como la víctima alegó que fue violada tres veces, “tres veces implica consentimiento”. Sin embargo, lo absolvieron de todo cargo, lo reactivaron y poco después lo ascendieron. Para cuando los Marines entregaron el mando, él era uno de los más altos oficiales y usó eso para montarse en el poder y alcanzar el récord de ser el dictador más sanguinario en la historia del Caribe.

Este episodio es un ejemplo del problema tanto de encontrar oficiales dominicanos calificados como del bajo estándar que se espera de ellos. A Trujillo probablemente lo absolvieron porque los Marines no querían la publicidad negativa que una condena hubiera generado y porque ya sufrían de una carencia de oficiales en la Guardia. Además, prácticamente no había precedente en la historia dominicana de condena contra oficiales militares por lo que le hayan hecho a los civiles. Lo que es todavía más notorio es que el incidente aparentemente no tuvo ningún impacto en su futura carrera. Sencillamente lo mandaron a tomar un curso de cuatro meses en la nueva academia militar y luego continuaron ascendiéndolo constantemente.