martes, 1 de enero de 2019

Otra propaganda trujillista: Nos dio trabajo

OTRA PROPAGANDA TRUJILLISTA: Debemos agradecerle al Jefe que nos dio trabajo


Como Trujillo fue el dueño de decenas de empresas, entonces, según los promotores de la devoción trujillista, tenemos que agradecerle al Jefe porque “Trujillo nos dio trabajo”. Esa frase es parte del rosario propagandístico creado por la dictadura y que todavía hoy la repiten los fanáticos trujillistas con fe de carbonero junto con la falsedad de que ”Trujillo dejó al país sin deuda externa” y que “se podía dormir con la puerta abierta”, aunque se les olvida mencionar que era porque el 75-80% de la población vivía sumida en la pobreza y no había nada que robarle. Les aseguro, además, que el otro 20-25% de la población, que sí tenían cosas que inspiraban el robo, sí cerraban sus puertas a la hora de dormir.

En primer lugar, si bien hubo un proceso de industrialización durante esas décadas de dictadura, la incidencia de este proceso en la economía dominicana no fue tan significativa como los propagandistas trujillistas han tratado de presentarla. Citamos al reconocido y veterano periodista, economista y diplomático, Aníbal de Castro:

En los años siguientes [posteriores a 1945] el peso del sector manufacturero en la economía, tanto en la generación de empleo como en su participación en el producto interno bruto, no pasó del 15 por ciento. El motor de la economía en los años de la posguerra lo constituyó el gasto del gobierno, que durante todo ese período se mantuvo siempre en una cifra superior a 20 por ciento del producto bruto interno sin incurrir en déficits del sector público. No obstante la expansión económica, el ritmo de las inversiones era mucho más lento de lo que hubiera podido ser si las condiciones políticas hubieran sido otras o si hubiera existido un régimen de libre competencia en vez de un sistema de monopolios manejados por el dictador.” (Ver artículo en Diario Libre: Anticipando la caída de Trujillo, agosto de 2010)

Esta menor incidencia en la generación de nuevos empleos se debía a que el país continuó siendo un país eminentemente agrícola (azúcar, cacao, café, etc.), un importante reglón de la economía que fue monopolizado por la familia Trujillo tanto en la producción como en la distribución y exportación de dichos productos. Otra razón es que los Trujillos usaban en sus empresas y propiedades a los soldados, técnicos y funcionarios del Estado, a los presos y a los obreros forzados, semi-esclavos, que los camiones recogían en las calles.

Naturalmente, a los propagandistas trujillistas les gusta mantener los temas al nivel superficial de contagiosas frases impactantes (“Trujillo nos dio trabajo”) para ocultar los detalles inconvenientes, en este caso, detalles que demuestran que el beneficio de conseguir un trabajo durante la Era lo pagamos los dominicanos con creces, directa o indirectamente, en otras esferas socio-económicas. No obstante la evidencia que nos apoya, estamos dispuestos a reconocer cualesquier fuentes de trabajo que hubieran generado los Trujillos al margen de los siguientes considerandos, sin caer en las imaginativas exageraciones de los alabanceros trujillistas.

Los principales detalles que a los apologistas trujillistas no les gusta que se conozcan son los siguientes:

1) Muchas de esas “empresas del Jefe” fueron creadas por otros y Trujillo y su familia, por las buenas o por las malas, se adueñaron de ellas. Trujillo no fue quien creó esas fuentes de trabajo. (Ver lista al final del artículo.)

2) Además, cuando Trujillo incursionaba en una industria, él presionaba, acosaba y aislaba a la competencia ya existente de tal forma que la competencia fracasaba, se estancaba o tenía que salirse del mercado, reduciendo así las fuentes alternas de trabajo. Por ejemplo, el Listín Diario, la Santo Domingo Motors, Cigarrillos Faro a Colón, éstas y muchas más fueron obligadas a salirse del mercado.

3) EL terrorismo monopolista del Trujillato reprimió la iniciativa privada ya que los individuos o inversionistas tenían miedo de establecer nuevas empresas que le hicieran la competencia a las empresas de los Trujillos ya existentes o tenían miedo de que si su nueva empresa empezaba a mostrar un desarrollo notable, entonces uno de los Trujillos se interesaría en ella y había que “vendérsela” o hacerlo socio mayoritario, a menudo sin que el Trujillo tuviera que pagar por las acciones. Como ejemplos, la Compañía Anónima Tabacalera, la Ferreteréa Reid.

4) Por tanto, gran parte de la población urbana quedó reducida a ser simples asalariados de las empresas de los Trujillos o del Estado en lugar de ser ellos mismos empresarios, lo que hubiera multiplicado las fuentes de trabajo disponibles y les hubiera permitido a los múltiples empresarios acumular su propio capital. La mayoría de esa población urbana sobrevivía en condiciones de austeridad, manteniéndose de un mínimo salario o en una economía paralela (vendedores ambulantes, zapateros, etc.). En el campo la monopolización de las tierras por parte de los Trujillos y las transnacionales extranjeras desplazó a los campesinos y los obligó a hacinarse en villas miseria en las ciudades y al resto los redujo a ser peones de las tierras de los Trujillos y sus cómplices.

5) Trujillo y su familia se daban el lujo de iniciar nuevas empresas con poco riesgo de fracaso porque sus compañías contaban con el Estado como cliente exclusivo y con los recursos, servicios y mano de obra del Estado (soldados, técnicos, presos, camiones). Además, si sus compañías registraban pérdidas, se las vendía al Estado a precio sobrevaluado, especialmente al Banco Agrícola. Como ejemplo, podemos mencionar la finca San Rafael, vendida a la Secretaría de Agricultura a un precio exorbitante. Ésta fue una práctica muy socorrida y no era raro que después se las comprara al Estado a bajo precio.

6) Muy a menudo los bancos estatales le financiaban sus compañías o era el Estado el que iniciaba una nueva empresa y, si le iba bien, la empresa terminaba en manos de los Trujillos. Es el caso del Hotel Jaragua, construido con un préstamo que obtuvo el gobierno dominicano con el Eximbank y al final ese hotel figuraba entre las empresas de Trujillo. Pero dejemos que un leal trujillista hasta la tumba y funcionario del Banco Agrícola de muchos años durante la Era, don Bertico Frómeta, nos diga lo común que era esta práctica corrupta. Citamos el artículo de Ángela Peña en Hoy.com.do:

[Bertico Frómeta] entró al Banco Agrícola en 1953. “Trujillo lo pasaba todo al Banco Agrícola, las empresas que fueron propiedad del Banco eran innumerables. Corde le quedó pequeño”, narra, y da cuenta de los cheques por sumas elevadas que emitió para adquirir propiedades, como Salinas Nacionales, Chocolatera Sánchez, Ferrocarril Sánchez-La Vega, El Sisal, Fábrica de Sacos y Cordelería, Central Río Haina, Astilleros Dominicanos, Lotería Nacional, Suministros del Gobierno, Instituto Nacional de la Vivienda, Constructora Ozama, Preservadora de Maderas, entre otras.”

El Banco Agrícola era dueño de todo lo que se movía”, dice, contando brevemente la historia de esa institución fundada el uno de junio de 1945 y en la que fue jefe de almacenes generales de depósito, de mecanización agrícola, sub contador y contador local, encargado del suministro del gobierno.”

(fin de la cita del artículo)

Observen que la mayoría de las empresas que Bertico Frómeta menciona en forma casual, pagadas por el Banco Agrícola, después figuraban como propiedad de Trujillo o de uno de sus familiares, tales como: Salinas Nacionales, Chocolatera Sánchez (de Ramfis), El Sisal, Fábrica de Sacos y Cordelería, Central Río Haina, Astilleros Dominicanos, Constructora Ozama. Naturalmente hubo muchas más que don Bertico no menciona en este artículo. 
 
(Ver artículo de Ángela Peña: Bertico Frómeta y sus experiencias al servicio de Trujillo, publicado en Hoy.com.do el 10 de junio, 2005.)

7) Otras empresas colaterales de otros empresarios sentían la obligación de comprarles los insumos o productos a las compañías de Trujillo y no a otros para “quedar bien con el Jefe” y no tener problemas. Por ejemplo, los empresarios debían publicar sus anuncios comerciales exclusivamente en los periódicos del Jefe (El Caribe y La Nación), una de las principales razones por las que el Listín Diario se vio obligado a cerrar sus puertas. Además, todos los funcionarios del Estado estaban obligados a ser suscriptores de los periódicos del Jefe para evitar consecuencias.

8) El Estado aprobaba leyes que les garantizaban a las empresas de Trujillo un significativo mercado interno de consumidores. Por ejemplo, había que pintar las casas cada año (pinturas PIDOCA), había que usar zapatos en las ciudades y en los pueblos (calzado FADOC, además de que el ejército le compraba las botas y zapatos a esa empresa del Jefe); por ley no se podían re-usar los sacos que se usaban para trasladar productos a los puertos (FASACO); por ley las botellas de vidrio no se podían re-usar (Fábrica de Vidrios). Cuando adquirió Seguros San Rafael, se ampliaron los requisitos estatales para la cobertura obligatoria de seguros en diversas ramas; se impusieron exigentes regulaciones en la producción de carne, leche, etc. (sólo sus empresas eran aprobadas) y muchos otros privilegios.

9) Lo poco que ganamos (sólo el sueldo) con ser simples asalariados de las empresas de Trujillo o del Estado lo perdimos en oportunidades para ser empresarios independientes, en diversidad de productos de consumo, en fuentes de trabajo competitivas, capacidad de ahorro, en total falta de apoyo e incentivos del Estado a la población, a la iniciativa privada, así como en autonomía y dignidad personal.

10) La mayoría de las empresas de los Trujillos estaban exoneradas de impuestos, total o parcialmente, por lo que el Estado no contaba con esos recursos para financiar las obras del Estado.

11) Otro punto que es sumamente importante y que los trujillistas nunca mencionan es que, según economistas e historiadores latinoamericanos, el período entre 1930 y 1980 (hasta la crisis de la deuda externa y las devaluaciones de 1980) fue el período de mayor industrialización y modernización de infraestructura en toda la historia de la región latinoamericana gracias a la recesión económica en que cayeron Estados Unidos y Europa (se redujeron sus exportaciones de productos manufacturados) y a la Segunda Guerra Mundial y la guerra de Corea (aumentan la demanda y los precios de nuestros productos de exportación y se intensifica la escasez en productos manufacturados de los países centrales), lo que conduce a la sustitución de importaciones en la industria, a una muy positiva balanza comercial y a un marcado aumento de capital acumulado para invertir en infraestructura. En pocas palabras, con o sin Trujillo, la República Dominicana comoquiera se hubiera industrializado y modernizado, en mayor o menor medida, por los cambios radicales en la economía internacional desde 1930. Ese proceso de industrialización cesó prematuramente en RD debido a los inevitables cambios políticos radicales y consiguientes ajustes: ajusticiamiento, golpe de Estado, Triunvirato, guerra civil, intervención del 65, ocupación y rearticulación del andamiaje trujillista en 1966, obligados ahora por Estados Unidos a través de la dictadura “blanda” de Balaguer, a un modelo económico abierto al exterior (sin protección) en lugar de la anterior economía monopolizada por una familia monárquica.

Pero estos importantes detalles y varios más sobre la industrialización y modernización en RD no les interesa que se conozcan a los desinformadores trujillistas sino que prefieren mantener la retórica al bajo nivel de superfluas consignas impactantes para poder mantener viva la devoción al Jefe entre los crédulos e ignorantes: Fue Trujillo quien industrializó al país y le dio trabajo a la mayoría de los dominicanos. Por tanto, como pueblo eternamente endeudado con El Benefactor, debemos sentirnos agradecidos y honrar su memoria por generaciones venideras, al margen del terror cotidiano, las muertes, masacres, torturas, violaciones, despojos, corrupción, súper-explotación y la degradación a que sometió a nuestro pueblo durante 31 años, todo lo cual apenas son, según ellos, daños colaterales.

Algunas de las empresas de Trujillo que fueron iniciadas por otros:

Ferretería Reid (fundada por Juan Antonio Reid, no testaferro)
Compañía Anónima Tabacalera (Fundada por Anselmo Copello -Ornés, ver Almoina)
La Cervecería Nacional Dominicana – Fundada en 1929 por el Grupo Jiménez
Fábrica de Fósforos (ver Jiménes-Grullón)
Seguros San Rafael – Compró las acciones de una compañía de seguros propiedad de un americano
Ingenio Porvenir – Propiedad originalmente de la familia Kelly
Ingenio Amistad – Originalmente propiedad de puertorriqueños (Luisa Benz)
Ingenio Monte Llano – Comprado por RLTM a E. Kilbourne
Ingenio Barahona – Desarrollado en 1914 por J. E. Hatton (The Barahona Co.), luego de la WISC
Ingenio Consuelo – Fundado en 1881 por la firma Padrón y Solaam y Cía., luego de la WISC
Ingenio Quisqueya – Fundado en 1892 por Juan Fernández de Castro
Ingenio Central Ozama – Lo compró en 1955 a la British Columbia Sugar Refining Co.
Ingenio Boca Chica – Fundado en 1916 por la familia Vicini, luego de la WISC
Ingenio Las Pajas – Construido en 1917 por el puertorriqueño Benigno Trueva
Ingenio Santa Fe – Se lo compró a la South Porto Rico Sugar Comp.
Ingenio Catarey – Construido por RLTM pero con los equipos de los ingenios Santa Bárbara y Las Pajas

Notas: Ninguno de los anteriores fundadores de esas empresas había sido testaferro de Trujillo. Actualmente, casi 60 años después, es muy difícil lograr identificar la mayoría de las empresas que no fueron iniciadas por los Trujillos, ya fuese antes o durante la Era.

Los dejamos con la siguiente cita del gral. Arturo Espaillat:

Cada vez que se lanzaba una nueva aventura empresarial nunca quedaba claro si le pertenecía al Jefe o al Estado. Si la empresa registraba ganancias, era de Trujillo, si fracasaba, era del Estado.”

Gral. Arturo Espaillat
Ex Jefe del SIM
Diplomático y agente encubierto
Alto oficial del régimen por 15 años

Ver artículo:

http://hoy.com.do/bertico-frometa-y-sus-experiencias-al-servicio-de-trujillo-2/

Para mayores detalles sobre este tema, ver también excelente artículo del historiador Alejandro Paulino Ramos, miembro de la Academia Dominicana de la Historia:






Trujillo, despotismo y pobreza

Trujillo, despotismo y pobreza
(Parte 2 de 2)

Ing. Ramón Alburquerque
Dajabon.digital.com

Algo fundamental al analizar los 31 años de esta oprobiosa era, son los mitos propagandísticos de los supuestos logros del régimen.

Lo cierto es que, un período tan largo, no obstante lo oprobioso que fuera, siempre permite la compilación de resultados que maquillados podrían presentarse como dignos de un Gobierno interesado en el bienestar de su gente. Así se ocultó muchas veces su condición inhumana y despótica.

Es preciso desmontar esos mitos propagandísticos, que aún hoy pregonan defensores de la tiranía. Porque si algo aprendió bien Trujillo fue la capacidad infinita de mentir de Adolf Hitler y su ministro de información: “una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”.

Los mitos de grandes logros, realizaciones económicas excepcionales, eliminación de la deuda externa, los excelentes servicios de salud, cambios maravillosos en el sector educativo, acciones casi épicas en el sector agrícola, poderío naval y aéreo, viviendas casi regaladas para la clase media, pobres y desvalidos, van mas allá de toda imaginación.

Estas falsas hazañas son repetidas por áulicos, neo trujillistas, y ultraderechista que laboran a diario para mantenerse en el poder, minando la esperanza del país de vivir bajo un sistema democrático.

Es lamentable que los más eficaces promotores del difunto tirano, los saqueos, abusos, manipulaciones, indolencias, la criminalidad rampante, inseguridad ciudadana y territorial, la concentración cesárea de poderes en manos del PLD, la impunidad de funcionarios considerados corruptos no solo por todas las encuestas, sino también por entidades como el Foro Económico Mundial, Latinobarómetro, Transparencia Internacional, y otros.

Para ilustrar, resultan reveladores LOS INDICADORES SOCIALES DEL PAÍS EN TIEMPOS DEL TIRANO TRUJILLO, publicados por las NACIONES UNIDAS, en sus informes periódicos por países de la época:

En 1960 morían 160 de cada mil niños nacidos vivos antes de cumplir el primer año de edad.

El 51% de la capacidad industrial instalada era propiedad de Trujillo y sus familiares y allegados, la cual fue financiada con los fondos públicos en forma descarada y dolosa.

La esperanza de vida era solo de 47 años.

El 30% de los trabajadores agrícolas del país, que “laboraban” para el Estado o para miembros de la familia Trujillo, no recibían salario alguno, a manera de esclavitud total.

El salario mínimo era descomunal bajo, aunque nominalmente aún para una época donde el dinero valía. La gente que trabajaba sobrevivía en una perversa miseria.

En 1960, la población era de 3 millones y hoy de 10 millones, lo que significa que ahora somos tres veces mas, sin embargo, la economía de hoy es aproximadamente 12 veces la del 1960.

En efecto, las condiciones de supervivencia eran tan desastrosas que el 70% de las familias de las zonas rurales no disfruta de agua potable, ni electricidad, tenían muy pocas escuelas, apenas un pésimo sistema de salud, insuficiente sistema vial y un altísimo desempleo, etc.

Los indicadores institucionales se explican mejor, destacando la ausencia total de libertad, donde las órdenes de Trujillo y sus allegados estaban por encima de las leyes, el miedo y el terror lo cubrían todo, y las empresas del Jefe tenían prioridad ante los asuntos de Estado.

En los hogares dominicanos, pobres y ricos, nunca falta la tarja: EN ESTA CASA TRUJILLO ES EL JEFE, y casi al final del régimen, se llegó al colmo mediante otra tarja más breve pero mas penetrante: DIOS Y TRUJILLO.

NUNCA SE CREO LA COMISIÓN DE LA VERDAD. Lo lamentable es que tras el ajusticiamiento del Tirano nunca se creó en RD una COMISIÓN DE LA VERDAD para ventilar los robos y crímenes individuales y colectivos.

Se ajustició al Tirano, pero NO su filosofía, NI su ideología, NI tampoco su sistema de Gobierno esencialmente despótico. Nunca se destrujillizó la sociedad. Los líderes principales fueron precisamente quienes impidieron, que se hiciera. El profesor Juan Bosch, se subito, propuso el “borrón y cuenta nueva”; y por la otra, Balaguer pasó a encarnar el neotrujillismo. Los líderes menores hicieron mucho menos.

Los únicos criminales y torturadores enjuiciados fueron los asesinos de las hermanas Mirabal, pero un año y medio después, fueron liberados para siempre.

La sociedad nunca recibió las ejemplares lecciones que dejan los juicios históricos, con su descarnado realismo y revelaciones de crueldad, que al elevar su dramatismo con una publicidad nacional y constante, sirven de escuela de horror para limpiar las conciencias. Estas actuaciones forjan las conciencias ciudadanas.

Alemania vivió con el fanatismo hitleriano, una historia desgarrante, incluso espantosa y vergonzante, de intensa crueldad e impresionante manipulación de la información pública. Sin embargo, no cabe dudas que los grandes juicios de Nuremberg y siguientes conmovieron el alma de ésta creativa nación.

Es cierto, “los juicios del siglo” en Alemania fueron iniciativa de “las naciones aliadas”, realizados en la ciudad de Nuremberg entre el 20/11/1945 y 1/10/1946, donde se sancionaron a dirigentes, funcionarios y colaboradores del régimen nacionalsocialista del III Reich de Adolf Hitler.

Está claro, el proceso no hubiera sido igual, si “las naciones aliadas” no hubieran intervenido apoyando e imponiendo los reclamos de justicia. No obstante, estamos seguros que la Alemania de HOY no fuera ejemplo de transparencia, ni estuviera dirigida por administraciones calificadas, eficientes y respetuosas de los derechos humanos y la institucionalidad del estado. Este duro examen de conciencia valió la pena.

En cambio, aquí en RD, miles personajes y/o sus descendientes de aquel pasado horroroso, siguieron descollando en el Estado, y fueron y son cabezas de poderes públicos.

Somos de opinión que a pesar de los 53 años transcurridos, aún HAY TIEMPO PARA LA JUSTICIA.

La pobreza que cunde y domina la sociedad dominicana es producto de esa historia de abusos, injusticias e impunidad, llevada a cabo por los grupos hegemónicos del poder, que la han dominado a través de la historia sin interrupción alguna.

Por eso, nos permitimos titular este humilde trabajo: Trujillo, despotismo y pobreza.

http://dajabondigital.com/index.php?option=com_content&view=article&id=6913:trujillo-despotismo-y-pobreza-&catid=41:opinion&Itemid=58

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Juancito Rodríguez recordado por su hija

Juancito Rodríguez recordado por su hija

Escrito por: Ángela Peña
11 de diciembre, 2009
Hoy.com.do

Mientras estuvo en el país durante la tiranía, representó una gran frustración para Trujillo que no podía matarla por su oposición furiosa pues a cada instante emisoras cubanas y venezolanas pasaban un mensaje interpelando: “¿Dónde tiene Trujillo a la hija del general?”.

Juancito Rodríguez, el hacendado más grande de la República, propietario de fincas ganaderas, de cacao y plátanos en Constanza, Barranca, Rancho Viejo, Los Guayos, Jima Arriba y Jima Abajo, Tamarindo y Las Canas, ganó ese elevado rango en los primeros meses de su largo exilio cuando patrocinó la abortada expedición de Cayo Confite, para la que también se entrenó.

Pucha y sus hermanos José Horacio, Juan Porfirio y Elvira quedaron solos en los predios pues ya en 1935, un año antes del rompimiento de su padre con el dictador que prácticamente le obligó a aceptar las funciones de senador y diputado, había muerto María Vásquez López, su madre.

Fue bautizada María Mercedes  pero pocos la reconocerían por esos nombres. El dolor endureció su carácter en aquellos tenebrosos años en que debió ser soporte familiar cuando el sátrapa mandó a allanar las propiedades del aguerrido exiliado y más de 15 mil cabezas de ganado huyeron despavoridas, la guardia tumbó las puertas  a fuerza de carabinas, asesinaron a “Polo” y a “Emiliano”, el ordeñador y su ayudante, amenazaron  y apresaron al personal que dejaron con vida. “Era el desastre. Es una película que todavía no me deja dormir”, cuenta la intrépida mujer, sufrida, itinerante, hoy sumida en precariedad contrastante con la opulencia de sus primeros años cuando los “Packard”,  “Ford”, “jeeps” rurales y otras marcas de autos de su padre eran novedad en los años 20.

Gritó “¡salvajes!” a los guardias que le arrebataron al tío Julio que esputó sangre cuando  lo torturaron en la Fortaleza Ozama y murió de la tristeza que le ocasionaron el confinamiento de sus hijos en la isla Beata y los crímenes y persecuciones contra los Rodríguez.
“El Jefe viene”, le dijeron en la puerta de la prisión en la que salvajemente golpearon al anciano de casi 70 años. “¡El Jefe de usted, no mío!”, corrigió al soldado.

La confinaron a Moca cuando ya había terminado la carrera de medicina y sólo tenía pendiente la tesis. Vigilada, la capturaron frente al Convento de los Dominicos y la introdujeron a forcejeos en un “cepillo” del SIM. “Dígale a su Jefe que no sabía que yo era tan grande que él y yo no cabíamos en la ciudad”, increpó a sus verdugos y al pasar por el restaurante “El Ariete” voceó a los transeúntes: “¡Aquí me llevan, si me pierdo, ya saben!”

La casa de otro tío, Doroteo, fue su cárcel. Pasó tres años encerrada, incomunicada, hablaba por señas con los vecinos y enviaba notas a Carmen Natalia Martínez Bonilla dentro de un lápiz labial. Sufrió lo indescriptible cuando envenenaron a Doroteo.

El 10 de abril de 1950 logró irse a La Habana luego de una visita del embajador “Butler”, de Estados Unidos, a su padre, anunciándole su interés en “pacificar el Caribe” y la solicitud que haría a Trujillo de que dejara salir a su familia y a los sobrevivientes de la expedición de Luperón, de 1949, que Juancito también apoyó económicamente.

La alegría de volver a ver al progenitor, de continuar los estudios de medicina y ejercerla, se esfumó con la muerte de Alcedo, otro tío que un día decretó que iba para su casa a morirse y le sobrevino un infarto. Como a Julio,  las arbitrariedades del régimen le afectaron.
En 1959 Trujillo asesinó a su hermano José Horacio, expedicionario de Maimón, y el 19 de noviembre de 1960 se suicidó su padre. “Perdió toda esperanza de volver, no tenía un centavo, le habían matado a su hijo. Embargado por la tristeza, se pegó un tiro”.

El relato de Pucha se hace extenso por el incontenible llanto que producen tantos recuerdos lúgubres.

Lo que vi.  Es la única de los hijos de Juan Rodríguez García y María Vásquez López que nació en Moca, el 11 de Julio de 1922.

Los demás vinieron al mundo en Barranca. A los siete años leía y escribía y a los once fue ingresada en el colegio Inmaculada Concepción, de La Vega,  hasta graduarse de bachiller.
“La Pusha”, como le llamaba una religiosa española, fue abofeteada por “la madre Sención del Buen Pastor” cuando declaró frente a sus condiscípulas que todos los Trujillo eran unos ladrones.

Fue el discurso que aprendió a escuchar de su padre, por lo que “mamá vivía prendiendo velones”.

Es historiadora, genealogista, escritora. políglota. Conoce defectos, virtudes, secretos del exilio antitrujillista en Cuba, Venezuela, Puerto Rico, México, Nueva York, lugares donde vivió mientras estuvo vigente la tiranía.

Narra la vida familiar, política y otras facetas de su padre que pocos conocen, como las causas de su ruptura con Fidel Castro, los trabajos y enfermedades de sus últimos años, su negativa a otros complots que no fuera el atentado personal contra Trujillo, el suicidio...
Pucha casó con Horacio Julio Ornes Coiscou, sobreviviente de Luperón, el 27 de octubre de 1956. Procrearon una hija: Ileana María.

“La grandeza de mi padre nada más la conozco yo. No se quejó, no se arrepintió de lo que hizo. Pasé una semana fuera de mi mente tras su muerte.

¿A qué grado de dolor y desesperación llegó para  llegar a quitarse la vida, un hombre de tanta fortaleza?”, pregunta. Y agrega. “A veces me desvelo. ¿Cómo se borran cosas tan grandes?”.

Gracias a su memoria privilegiada, lúcida, podrá revelar tanta historia ignorada en un libro que ya tiene título: “Lo que oí, lo que vi, lo que viví”.

En síntesis

General Juan Rodríguez García (Juancito)

(Moca, 1886) era uno de los hombres más ricos del país. Junto a su hermano Doroteo, participó en la política en el bando de Horacio Vásquez. En 1930, temiendo sufrir represalias contra su familia, aceptó la postulación como senador del partido del dictador en ciernes. En 1935 se resiste a firmar la condena del entonces diputado Miguel Angel Roca. En el 1946  tuvo que exiliarse por no  conseguir apoyo dentro del país en su lucha contra el régimen y participó en todas las expediciones libertarias.

NOTA: Hemos incluido a 5 de los 7 muertos en este trágico episodio de la sufrida familia Rodríguez en  BREVES (asesinatos varios) de la sección MÁS CRÍMENES. Los otros dos casos no inclluidos en esa sección son el suicidio de don Juancito y la muerte violenta de su hijo en la expedición de Constanza y Maimón porque todavia no sabemos si este cayó abatido en pie de lucha o asesinado a mansalva.

También pueden leer el homenaje a don Juancito Rodriguez García en la sección OPINIÓN.

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Nuevas Entradas


NUEVAS ENTRADAS - Varios


En esta página colocamos cada semana los nuevos posts que en los próximos tres meses vamos incluyendo en las diferentes secciones de este portal y los posts que ya no caben en muchas de las secciones repletas (en las que el programa de Blogger ya no permite más textos ni imágenes). Por tanto, les sugerimos a los interesados que busquen cada semana en esta sección NUEVAS ENTRADAS la información o datos más recientes que vayamos encontrando en nuestras investigaciones. Incluiremos en esta sección también información y datos ya incluidos en diversas secciones de este portal, los cuales consideramos que, por su importancia, merecen ser reproducidos y releídos.

Entre los artículos latinoamericanos en la lista predominan los de El Tiempo de Colombia y La Nación de Costa Rica sencillamente porque sólo esos dos periódicos hispanoamericanos han colocado sus antiguos archivos en la red. 

No se olviden de visitar nuestra página El Grito Contenido en Google+: www.elgritocontenido.googleplus.com.

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Extractos
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"El desafío que le planteó un grupo de exiliados dominicanos que invadieron el país en junio 1959 indujo a Trujillo a invertir más de $80 millones de pesos (= US$80 millones) en armamentos y en suministros militares. Esa cifra representaba poco más de la mitad del presupuesto de 1959, calculado en $152 millones de pesos."

"...creando una nueva dimensión de relaciones entre lo civil y lo militar. Los miembros de las fuerzas militares eran "los niños mimados del réegimen" cuyo nivel de vida representaba un "flagrante contraste entre la extrema pobreza de las masas y la prosperidad de la casta militar."

The Militarization of Cultire in the DR
Valentina Peguero 
Pág. 146

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Ver un detallado ensayo sobre la deuda externa durante el Trujillato en este portal (edición de julio 1, 2017) y la amplia documentación en que se apoya. 

http://elgritocontenido.blogspot.com/2017/07/trujillo-y-la-deuda-externa-en1931-el.html

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LA AMENAZA TRUJILLISTA

El Tiempo (Colombia)
24 de mayo, 1959 - Pág. 5

Extractos del artículo:

"George G. Daniels, en la última entrega de TIME, publica un reportaje personal sobre su visita a Trujillolandia y cuenta cómo prácticamente todos los alrededores de la capital pertenecen a la familia del Benefactor, con mansiones que cuestan hasta cuatro y diez millones; tíos, sobrinos, cuñados, parientes de todas clases y sus validos, vienen a ser como un ejército de ocupación que se ha apoderado del país mientras un pueblo famélico oculta su extrema miseria detrás de suntuosas obras públicas dedicadas a inmortalizar las “obras” del señor Trujillo y de paso valorizar sus predios."

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"Y cómo también se mantienen vacíos los lujosos hoteles y los casinos, las playas. El pueblo no puede permitirse el lujo de ocuparlos y los turistas se alejan, naturalmente, de todo sitio en donde todo extranjero es un sospechoso y le puede pasar lo que le sucedió a un cierto señor Galíndez sobre cuya suerte nunca pudo explicarse satisfactoriamente el gobierno dominicano."

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"He ahí el peligro de América, el sitio a donde debe mirar el continente para precaverse de su amenaza y para contribuir a la liberación de ese pobre pueblo que aún vive bajo el régimen del más repugnante feudalismo."


NOTA: Les recordamos a los lectores que en este portal predominan los recortes periodísticos de esa época extraídos del periódico El Tiempo de Colombia porque sólo dos periódicos hispanoparlantes de Latinoamérica (El Tiempo y La Nacion de Costa Rica) y uno de Brasil (el Jornal do Brasil) colocaron sus archivos en el Google News Archive. No hemos podido encontrar en la red las antiguas ediciones de los periódicos de países que se mantenían mucho más al tanto sobre los sucesos en RD durante el régimen trujillistas, países tales como Venezuela, México, Cuba y Guatemala. Estamos seguros de que en dichos periódicos encotraríamos muchas más crónicas y editoriales sobre la dictadura.


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Honorables palabras del mismísimo dictador que mató al presidente de Guatemala, Castillo Armas, intentó matar dos veces al Presidente de Venezuela, Rómulo Betancourt, intentó matar dos veces al Presidente de Costa Rica (José Figueres), intentó matar tres veces a Fidel Castro, una vez a Raúl Castro y a Fulgencio Batista. En otras ocasiones también ayudó a derrocar el gobierno de Juan José Arévalo de Guatemala, de Jacobo Arbens del mismo país, trató de derrocar el gobierno de Fidel Castro en Cuba, el gobierno de Honduras en los años cincuentas. Además, sistemáticamente, durante años, había sobornado a senadores, funcionarios, militares, periodistas y sindicalistas en Estados Unidos, Cuba, Puerto Rico, Venezuela, Brasil y Chile (ver secciones CRÍMENES III y FORTUNA). Sólo mencionamos estos países porque son los únicos que hemos podido documentar, pero sospechamos que hubo otros casos en otros países dada la actitud obsesivamente intervencionista del tirano. 

En otra entrevista, el reconocido periodista americano Bill Leonard le preguntó a Trujillo si existiría la posibilidad de que RD invadiera a otro país caribeño, a lo que Trujillo le contestó categóricamente: 

¿De aquí para allá? No señor, jamás, la constitución dominicana lo prohíbe.”

Porque parece que Trujillo, además de ser sumamente respetuoso de la soberanía de otros países, también respetaba íntegramente la constitución dominicana. 

Ver entrevista de periodista americano a Rafael Trujillo Molina en 1960: Seg 0:10)

https://www.youtube.com/watch?v=D0o8dFl5TEs 

Ver entrevista de Bill Leonard a Trujillo:  (Min:5 Seg:15)

https://www.youtube.com/watch?v=5NPDH0YUL9E


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Para los que dicen que la violencia social que vemos hoy no existía durante la Era Gloriosa



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COMENTARIO DEL DR. JULITO HAZIM
(Revista 110 – 2 de sept., 2015 – Hora: 1:03:20

Yo tengo una edad que ya me da suficiente experiencia para decirlo:

¿Usted sabía que aquí, cuando se quiere quitar a un jefe de la policía para que otro coja la cuota, hay agentes policiales que hacen trabajo delictivo para deteriorar gestiones policiales y que boten al jefe de la policía y que pongan a otro? Y la hacen y hacen acciones.

¿Usted sabe lo que está pasando ahora? Yo no tengo pruebas, pero tengo la íntima convicción de que hay dominicanos con poder suficiente, o económico o político, o heredado en el pasado, que están realizando acciones delictivas para poder llevarse el gobierno de paro?

Si usted coge las acciones que se están llevando a cabo, encuentra que son atípicas. Primero una verdad: hay un aumento de la delincuencia, eso no tiene ninguna duda. Pero aprovechar esa ola y montarse en esa ola de delito, están pagando y protegiendo delincuentes para que incrementen esa situación y crear un ambiente caótico que a usted solamente le quede una cosa: Tenemos que salir de este gobierno y de este partido. 
 
Eso se está haciendo por desesperación de algunos partidos políticos que no tienen otra opción porque no resisten una urna, no lo resisten. Porque ni tienen discurso, ni tienen popularidad, ni nadie los conoce.

Entonces la única opción es crear un caos a ver si tiran la red y sacan algún pescado. Apoyando delincuentes, pagando delincuentes. Señores, ¿quién ha visto esos métodos importados que ustedes están viendo? Dos bancos que han atracado en poco tiempo. 
 
No solamente que hay hechos que son repetitivos, pero hay algunos que son nuevos. Y además la frecuencia como que está subiendo mucho. 
 
¿Dos bancos asaltados?
¿Entrar a banco y asaltar dos bancos y matar personas?
¿Meterse en una guagua y quitarle todo a todos los pasajeros? ¿Cuándo se había visto eso aquí?
¿Meterse en una boda y llevarse hasta el bizcocho? Eso se vio aquí antes de ayer, pa’ crear pánico.


En toditos hay militares. ¿Por qué? Porque son los que están disponibles, hay que usar militares,
guardias y policías. Aquí una vez soltaron a un grupo de delincuentes y les entregaron armas,
armas que estaban depositadas como cuerpo de delito, se las entregaron para que maten a
un senador. Aquí en este país: Soltaron presos para que vayan y mantenlo, tengan, y esto es la
hora que no se sabe. 
 
¿Matar por un carro y unos celulares matar a una muchacha? No me da. 
 
No había necesidad, no había necesidad. El otro día se llevaron de ahí del parqueo de Naco todas
las llaves de un vale parking, todas las llaves de todos los carros, se las robaron. Entonces yo quiero decir:

Eso no es una casualidad. Eso es el aprovechamiento de una situación para empeorarla.”
Comentario del Dr. Julito Hazim (transcripción literal)

Revista 110 - Video publicado en YouTube el 2 de septiembre, 2015 – Hora: 1:30:20



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En su libro Trujillo, Little Caesar of the Caribbean (1958), Germán Ornés señaló que la reconocida revista TIME Magazine dijo el 7 de agosto, 1950 que, según fuentes imparciales, la fortuna de Trujillo en el exterior era aproximadamente de US$100 millones, la mitad en Puerto Rico y la otra mitad en Estados Unidos. Según la tabla de conversión (usinflationcalculator.com), US$100 dólares de 1950 equivalen hoy a US$1,049 millones de dólares.